Trucos para ahorrar energía en casa

Trucos para ahorrar energía en casa

Con la reciente subida de la luz, creemos necesario ofrecerte algunos consejos rápidos y prácticos para ahorrar en tus facturas de energía de casa.

  1. Aísla tu casa: es fundamental que evites que el calor se escape por las posibles fugas que haya en ventanas, puertas, extractores o conductos de ventilación. Si la fuga es grande es recomendable que solicites el servicio de un profesional, pero si es pequeña siempre puedes solucionarlo tú y ahorrarte un dinero. Puedes sellar esos pequeños agujeritos con silicona o masilla, por ejemplo.
  2. Sustituye las bombillas antiguas: Si tienes halógenos, remplázalos por bombillas de bajo consumo o led. A pesar de que éstas son algo más caras, suponen una rentabilidad ya que ayudan a bajar el consumo de luz y, por lo tanto, la factura.
  3. Utiliza alfombras y cortinas: durante los meses fríos si pones alfombras, o mismamente con las cortinas, puedes evitar que el frío se transmita –ya que lo hace principalmente a través de las ventanas y del suelo-.
  4. Desenchufa los aparatos eléctricos siempre que puedas: apaga y desenchufa todo aquello que no utilices, por ejemplo la pantalla del ordenador, o la televisión.
  5. Date duchas cortas: Además de ser beneficioso para nuestra piel, lo más rentable es que las duchas no superen los 7 minutos. Por otro lado, es mejor utilizar agua templada o tibia en vez de caliente, ya que esta última elimina los aceites naturales de la piel y la hacen más vulnerable y sensible.
  6. Apaga las luces: aquellas que no sean necesarias. Cuando salgas de una habitación y ésta se quede vacía, asegúrate de apagar la luz, puesto que supone un gasto inútil.
  7. Lava con agua fría: los detergentes actuales están preparados para lavar la ropa a temperaturas frías, y además es mejor para el cuidado de nuestras prendas –los tejidos y los colores sufrirán menos y durarán más-.
  8. Regula el calentador de agua: normalmente éstos están a una temperatura media de 60 grados centígrados, pero con 40 es más que suficiente para fregar los platos o ducharnos.
  9. No dejes la calefacción encendida si no estás en casa: es un gasto inútil, y no aprovechas el calor. Si podemos regular el termostato, lo recomendable es que lo configuremos de manera que la calefacción empiece a calentar 20 minutos antes de que lleguemos a casa.
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